emociones

 
Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma.
— Carl G. Jung
 
 

Para vivir una vida dichosa y poder realizarnos plenamente, es necesario favorecer las emociones positivas. Como demuestran las investigaciones más recientes en el campo de la psicología positiva, una actitud optimista ante la vida resulta beneficiosa tanto para el cuerpo como para la mente, como así también para construir mejores relaciones con los demás; por un mundo mejor.

De igual manera, aceptar las llamadas emociones negativas nos permite aprender a reconocerlas y transformarlas para nuestro crecimiento y desarrollo personal.

En lugar de luchar contra lo que nos pasa, es necesario aceptarlo, y a partir de ahí cultivar y potenciar las emociones positivas en la vida cotidiana. Se trata de hacer un esfuerzo por centrarnos más en lo positivo que en lo negativo.

Emociones tales como la gratitud, la alegría y la compasión, abren la mente y el corazón: ésto a su vez expande la conciencia y nos ayuda a encontrar soluciones creativas a nuestros problemas, aumentar la confianza y la empatía y mejorar nuestros vínculos con los demás.

PROPUESTA: intenta adoptar una actitud positiva de gratitud a lo largo del día y nota cómo puede transformar tu mirada de cualquier situación.

 
 
 
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Alma creativa, mente dichosa